El piloto Maverick Viñales ha expresado su descontento con KTM, su actual marca, a la que considera responsable de su posible salida de MotoGP. Viñales, que no será renovado para continuar en el equipo Tech3, ha manifestado que no tiene un lugar asegurado para la temporada 2027.
Viñales relató que, después de la carrera de Montmeló, KTM le envió un contrato. A pesar de que el contrato no le parecía «muy bueno», lo firmó porque quería seguir compitiendo y confiaba en los ingenieros de la marca. Sin embargo, dos semanas después de la firma, se le comunicó que el contrato «ya no era válido». Esta situación ha llevado al piloto a sentir que la marca no actuó con seriedad.
El piloto de Roses se encuentra en un momento de incertidumbre respecto a su futuro en el motociclismo. Ha pasado de tener la posibilidad de unirse a un equipo oficial a enfrentarse a la que podría ser su última temporada en la categoría. La situación se ha complicado tras una recaída en una lesión, lo que llevó a KTM a negociar con otros pilotos.
Desencuentros y futuro incierto
Viñales ha señalado que la comunicación con KTM está completamente rota. Afirmó que ya no mantiene conversaciones con ellos, indicando que la semana anterior a sus declaraciones se dieron los últimos términos para una posible renovación. El piloto ha expresado su desilusión con el ambiente en el campeonato y el rumbo de su carrera.
El catalán explicó que su única motivación para permanecer en KTM era ascender al equipo de fábrica, algo que la marca le había sugerido durante el invierno e incluso después de su lesión. Sin embargo, los fichajes de Álex Márquez y Fabio Di Giannantonio como pilotos oficiales han cerrado esas puertas. Viñales también mencionó que una cláusula en su contrato le impedía buscar otras opciones mientras esperaba una decisión de la fábrica.
El piloto ha reconocido que se siente «quemado» y «cansado» de la situación actual en MotoGP. Ha manifestado que no cree que vaya a continuar en el campeonato, aunque le encanta competir. Ha expresado su deseo de experimentar otras cosas, como participar en carreras diferentes. Por ejemplo, mencionó su interés en las 8 Horas de Suzuka, tras ver a Jack Miller competir en ellas.

Viñales también ha abordado su estado físico, explicando que se sometió a una segunda operación para limpiar sus articulaciones, algo que consideraba médicamente obligatorio. Aunque esperaba más de la temporada, se ha centrado en su recuperación, deteniéndose cuando siente molestias para evitar inflamaciones. Espera poder estar fuerte al final de la temporada.
Reflexiones sobre el motociclismo
El piloto ha reflexionado sobre su trayectoria, destacando que ha logrado victorias con Suzuki, Yamaha y Aprilia. Siente que ha demostrado lo que tenía que demostrar en el deporte y que ahora sus prioridades son otras. A pesar de su amor por la competición, la situación actual le ha llevado a considerar un futuro fuera de MotoGP.
Viñales ha sido muy contundente al afirmar que no quiere quedarse en un entorno donde no se le toma en serio. Esta situación le ha hecho sentir «fuera del mundo del motociclismo». Aunque la parrilla para 2027 está casi cerrada, el piloto no busca activamente otras oportunidades en MotoGP, sino que se enfoca en su bienestar y en disfrutar de las carreras.
La difícil gestión de las idas y venidas, tanto a nivel mental como físico, ha sido un factor importante en su decisión. Viñales ha expresado que es complicado ir por encima del dolor y recuperarse lo antes posible en estas circunstancias. El piloto de Roses ha dejado claro que, por el momento, no busca nada y que sus intenciones a corto plazo no incluyen continuar en el campeonato.

La situación ha generado mucha atención en el paddock, especialmente antes del Gran Premio de Alemania. Las declaraciones de Viñales han dejado su continuidad en el mundial pendiendo de un hilo. El piloto ha sido sincero sobre cómo se enteró de los planes de la marca, incluso por los medios de comunicación, antes de recibir la propuesta de contrato.
El desencuentro con los austriacos ha agotado la paciencia del piloto catalán. Con las plazas del equipo oficial asignadas, el futuro de Viñales en la estructura del Tech3 sigue siendo incierto, con nombres de pilotos de Moto2 como Senna Agius o Manuel González, además de Luca Marini, sonando para esas plazas. El piloto ha manifestado que, en este momento, se siente «quemado» y no cree que vaya a continuar.
El piloto de Roses ha expresado su deseo de unas «vacaciones enormes» y de disfrutar de las carreras sin la presión actual. La decisión de KTM de invalidar el contrato firmado ha sido el detonante de su desilusión. Viñales ha dejado claro que, para él, la situación no fue seria y ha afectado profundamente su percepción del motociclismo.
La última vez que se le preguntó sobre negociaciones para futuras temporadas, su respuesta fue tajante: «No, ya no. Creo que la semana pasada fueron las últimas condiciones (para renovarle). Así que después de eso, ya no hablo más».
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Source: marca.com
