Polémica en el gol de Bellingham
El partido entre Noruega e Inglaterra ha generado controversia debido a una acción que precedió al gol del empate de Jude Bellingham. Noruega protestó que el balón, tras un saque de portería de Nyland, golpeó en el cable de la cámara que cuelga del techo del estadio de Miami. Según Fox Sports y las cámaras que captaron la acción, el balón habría impactado en el cable, lo que provocó un cambio en su trayectoria y una caída casi vertical.
Esta situación permitió que Elliot Anderson controlara el balón y diera inicio a una jugada que culminó en el gol de Bellingham, estableciendo el 1-1 en el marcador. El portero noruego, Nyland, se dirigió inmediatamente al árbitro Clement Turpin para señalar el incidente y argumentar que el gol no debería haber sido validado. Las protestas fueron secundadas por Erling Haaland y el seleccionador noruego, Ståle Solbakken, quienes también expresaron su descontento por el inicio de la jugada.
La decisión de la FIFA
A pesar de las quejas de la selección noruega, la FIFA ha desestimado la polémica. El organismo rector del fútbol mundial ha asegurado que el balón no tocó el cable de la cámara. Para respaldar su decisión, la FIFA se basó en el chip insertado en el esférico, el cual permite detectar cualquier contacto. Según la información proporcionada por la FIFA, los datos del sensor del balón no muestran ninguna anomalía.
Un portavoz de la FIFA declaró que, tras revisar los datos, no se registró ningún pico en el gráfico del sensor conectado al balón. Esta declaración busca poner fin a la controversia, indicando que, desde el punto de vista tecnológico, no hubo un impacto del balón con el cable. Un experto arbitral, Pérez Burrull, también comentó que si hubiera habido un toque, la tecnología lo habría detectado y el gol se habría anulado.
Según la normativa, si el balón hubiera tocado el cable de la ‘spidercam’, el árbitro Clement Turpin debería haber detenido el partido y reanudarlo con un bote neutral a favor de Noruega, ya que fue el último equipo en tener contacto con el balón. El VAR tampoco intervino en esta jugada, lo que, según algunas interpretaciones, constituyó un error grave que pudo haber influido en el desarrollo del encuentro.
Otras controversias del partido
Esta no fue la única jugada polémica del encuentro de cuartos de final. En el minuto 55, Noruega tuvo un gol anulado que habría significado el 2-1 a su favor. Heggem había recogido un rechace de Pickford y mandado el balón al fondo de la red. Sin embargo, la jugada fue revisada por una posible falta de Haaland sobre Anderson antes de que se pusiera el balón en juego desde la esquina.
Tras revisar la acción en el monitor, el árbitro Clement Turpin decidió anular el gol de Noruega y ordenar la repetición del córner. Expertos arbitrales como Iturralde González explicaron que la falta de Haaland fue clara, al tratarse de un empujón en la zona donde iba el balón. Aunque el narrador del encuentro, Miguel Martín Talavera, no consideró que fuera falta, el colegiado mantuvo su decisión.
La situación del balón golpeando el cable de la cámara, que ocurrió justo antes del gol de Bellingham, también fue objeto de debate. Según Iturralde González, el árbitro debería haber resuelto la situación con un balón a tierra. Sin embargo, Turpin permitió que el juego continuara, lo que llevó al gol de Inglaterra antes del descanso. El seleccionador noruego, Ståle Solbakken, protestó enérgicamente esta decisión al árbitro francés mientras ambos equipos se dirigían a los vestuarios.
La FIFA ha confirmado que el chip del balón no registró ningún contacto, desactivando así la protesta de Noruega sobre el gol de Bellingham.
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Source: marca.com
