Jannik Sinner ha logrado su segundo título consecutivo en Wimbledon, derrotando a Alexander Zverev en una final que se extendió por tres horas y 46 minutos. El marcador final fue 6-7(7), 7-6(3), 6-3 y 6-4. Esta victoria marca el quinto Grand Slam en la carrera de Sinner, quien actualmente ocupa el puesto número uno en el ranking ATP.
El italiano, que ha ganado los cinco Masters 1000 de este año, enfrentó a un Zverev que mostró una notable evolución en su juego. A pesar de los precedentes que favorecían a Sinner con nueve victorias en los últimos nueve enfrentamientos, el partido fue un desafío significativo. Sinner reconoció la dificultad del encuentro, destacando el potente saque de Zverev.
La evolución de Sinner y el resurgimiento de Zverev
La final de Wimbledon de este domingo puso a prueba la resistencia de Jannik Sinner, una faceta en la que había trabajado intensamente tras la decepción de Roland Garros. A pesar de que la final duró tres horas y 46 minutos, Sinner aún no ha ganado un partido que supere las cuatro horas. Sin embargo, en los puntos decisivos contra Zverev, el italiano demostró mayor rapidez, precisión y creatividad, evidenciando un progreso en su condición física y mental.
Por su parte, Alexander Zverev, quien ascenderá al número dos del ranking mundial, mostró una versión mejorada de su tenis. Su actuación en Wimbledon, tras haber ganado su primer Grand Slam en el último Roland Garros, confirmó su capacidad para desafiar a los mejores. Zverev, antes considerado un jugador miedoso y propenso al derrotismo, ahora se muestra valiente y combativo. Sus golpes de derecha, que antes carecían de intención, ahora son profundos y difíciles de devolver.

El servicio de Zverev fue un factor clave en los primeros sets, alcanzando velocidades de hasta 223 kilómetros por hora y manteniendo un porcentaje de primeros saques que llegó al 79 por ciento. En el primer set, una derecha errónea de Sinner en el tie-break le costó el parcial. El segundo set también se decidió en un tie-break, donde Sinner logró imponerse, marcando un punto de inflexión en el partido.
Durante el tercer set, Zverev sufrió un resbalón en la pista, lo que llevó a Sinner a cruzar la cancha para interesarse por su estado, en un gesto de deportividad. La primera ruptura del partido llegó en el octavo juego del tercer set a favor de Sinner. El italiano continuó dominando los intercambios y, a pesar del paso del tiempo, sus fuerzas no disminuyeron. En el séptimo juego del cuarto set, Sinner logró un segundo ‘break’, consolidando su ventaja.
Un hito en la carrera de Sinner y el futuro del tenis
Con esta victoria, Jannik Sinner se convierte en el décimo tenista en la Era Open en retener la corona en el All England Club. Además, en este torneo, Sinner alcanzó la cifra de 100 partidos ganados en los ‘majors’ de la raqueta, siendo el octavo jugador en activo en lograr este hito. La final se jugó bajo condiciones climáticas óptimas, con una temperatura de 28 grados y un 37 por ciento de humedad, junto con un ligero viento.
Sinner, con la Challenge Cup en mano, elogió el nivel de tenis mostrado por ambos jugadores y sugirió que Zverev está muy cerca de alcanzar el número uno del mundo. Ambos tenistas esperan el regreso de Carlos Alcaraz, quien se recupera de una lesión en la muñeca, para futuros enfrentamientos, posiblemente en el próximo US Open.

La final de Wimbledon no solo consolidó la posición de Jannik Sinner en la cima del tenis mundial, sino que también reafirmó la evolución de Alexander Zverev como un contendiente serio. La capacidad de Sinner para mantener su nivel en partidos prolongados y la renovada confianza de Zverev sugieren un futuro emocionante para el tenis masculino.
La victoria de Sinner en Wimbledon este domingo fue por 6-7(7), 7-6(3), 6-3 y 6-4.
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Source: elmundo.es
